3 Cabidas para la IRA: 65 Viviendas Sociales Autogestionadas en la Comuna de Santiago

En el terremoto del 27 de febrero de 2010 hubo muchos damnificados en el casco antiguo de la ciudad de Santiago, muchas viviendas construidas con adobe, quincha y albañilería simple, presentaron daños que comprometieron fuertemente sus condiciones estructurales y de habitabilidad, dejando a sus ocupantes en situaciones muy precarias. Los planes de reconstrucción estatales y municipales se concentraron en dar solución a los propietarios de los inmuebles, dejando a una gran cantidad de inquilinos y arrendatarios marginados. Es así como cientos de damnificados por el terremoto en la comuna de Santiago decidieron organizase en torno al Movimiento de Pobladores en Lucha, para conquistar su derecho a la vivienda digna y a vivir en la ciudad.

La alternativa habitacional seleccionada es la recuperación de inmuebles públicos abandonados en la comuna de Santiago, los que son habilitados en primera instancia como viviendas transitorias, para dar solución a las familias que la requieren con mayor urgencia. Para luego comenzar la tramitación del subsidio habitacional que permita la adquisición de los terrenos para la posterior edificación de viviendas definitivas.

Estos inmuebles recuperados forman la red IRA (Inmuebles Recuperados por Autogestión), en ellos se manejan los principios de la propiedad colectiva, con una organización de tipo cooperativista donde cada familia conquista su derecho a habitar por cumplir con el deber de recuperar. En los IRA se practica la ayuda mutua donde cada familia contribuye con horas de trabajo en la restauración, reciclaje y habilitación del inmueble.

Para avanzar con la tramitación de los subsidios habitacionales es que se me encargó como arquitecto perteneciente al Movimiento de Pobladores en Lucha la elaboración de 3 ejercicios teóricos que permitieran saber cuántas unidades de vivienda era factible edificar en cada uno de los terrenos. Surgiendo el proyecto: 65 viviendas en inmuebles recuperados por autogestión en la comuna de Santiago.

Los Inmuebles recuperados se encuentras en el sector Sur-Oriente de la Comuna de Santiago

Se proyectan tres bloques de 5 pisos cada uno, dejando en el primer piso en el acceso una sede comunitaria, quedando  la cabida de 29 viviendas.

Como el terreno es muy pequeño no caben dos viviendas por planta, por lo que se proyectan hacia la calle cuatro departamentos, uno por nivel y zona posterior dos departamentos, por lo que la cabida es de 6 departamentos.

Como en este sector la altura de edificación es mayor, se proyecta un edificio de 6 pisos compuestos por departamentos duplex para así prescindir de ascensor. La cabida total es de 30 Viviendas.

En resumen se proyectan 65 viviendas con una superficie edificada total aproximada de 3.750 m² en 3 terrenos que suman una superficie  recuperada total aproximada de 1.720 m². Lo que sigue es avanzar en lograr el compromiso de que los terrenos se pongan a disposición de estos proyectos autogestionados, para así desarrollar los proyectos de arquitectura y especialidades, y la tramitación de permisos y subsidios.

MEMORIAL 27F Concurso Nacional De Anteproyectos Obra Bicentenario

Este proyecto sacó mención de honor en el concurso nacional de anteproyectos y lo realicé en equipo junto al arquitecto Felipe Zumaeta y al artista Max Rosenthal.

Entendemos el encargo de un memorial como un espacio solemne, de reflexión, que nos evoque el recuerdo de aquellos que ya no están con nosotros. Un espacio en que la experiencia de habitarlo, nos produzca este estado de reflexión. En este caso, el estado de reflexión, es en torno a las fuerzas naturales y cómo estas modifican tanto el entorno, como nuestra vida cotidiana, descalzada de su rutina, por sucesos que difícilmente se puede prever. La construcción de este memorial representa también el respeto del hombre frente a las fuerzas naturales y el estado de alerta por un futuro impredecible.

 

Durante el pasado terremoto, los anteriores a éste y sin duda los que vendrán, podemos percibir como nuestro entorno, nuestros hogares, nuestra infraestructura, en fin, nuestro lugar que nos da cobijo se vuelve amenazante. La arquitectura que nos protege de tantos otros peligros y rigores propios de la naturaleza se vuelve en sí misma una amenaza al verse afectada por la fuerza liberada por el terremoto.

 

Nuestra propuesta pretende remembrar espacialmente el momento en que la tierra se transforma, mediante una simple operación como modificar la percepción que tenemos normalmente del horizonte (plano horizontal) a un horizonte cóncavo.

Esta superficie cóncava tendrá agua en constante movimiento, recordándonos así la incesante actividad telurica del pais que habitamos, y estará atravesado por un sendero que progresivamente nos va mostrando este nuevo horizonte.

 

El memorial recordará a las víctimas del 27 de Febrero de 2010, mediante la inscripción de sus nombres en las paredes de granito negro en el exterior, y en el interior con lámparas cilíndricas retroiluminadas por LEDs, que representan a quienes ya no están con nosotros.

 

El memorial, ubicado en un parque ya proyectado, se emplaza directamente sobre el eje bicentenario de Concepción, para así integrarse y ser un icono de la ciudad.

El paisajismo del parque ha mantenido en parte las líneas y geometrías ya proyectadas, siendo modificadas por la fuerza concéntrica del memorial, de la misma forma en que las ondas de un terremoto expanden sus fuerzas. Así, lomas de césped que van creciendo en altura y ritmo a medida que se acercan al epicentro (memorial) van anticipando la presencia de éste para aquellos que circulan por el parque.

Impresiones sobre Diplomado de Desarrollo Proyectos BIM

Entre los meses de Julio y Septiembre del presente (2010) cursé en la universidad Finis Terrae el diplomado en Desarrollo de Proyectos BIM (Bulding information modelling), mi objetivo era saber en que estado se encontraba el avance de los softwares dedicados a la arquitectura BIM, y en que punto podía sacar partido a su utilización en los distintos ámbitos profesionales en los que me desenvuelvo. Mi conclusión tras realizar el curso es que es muy probable que el desarrollo de proyectos de arquitectura tienda cada vez más a servirse de este tipo de herramientas, pero en la actualidad tienen una funcionalidad muy limitada, con capacidades muy dispares, siendo por ejemplo el REVIT architecture un estupendo modelador de muros cortinas, pero un bodrio resolviendo techumbres. Por otro lado y mientras no se masifique la utilización de estos softwares entre los proyectistas y profesionales del ámbito de la arquitectura y la construcción, su uso se convierte en una limitante más que en un facilitador de los proceso, los que se encuentran informalmente estandarizados hace décadas por el Autocad.

Con respecto a mi evaluación del diplomado en particular les pego la evaluación que envié al equipo docente:

En general he encontrado que el diplomado debería llamarse introducción al BIM, porque las materias deben ser repetidas muchas veces, ya sea porque el nivel de los alumnos no permite avanzar muy rápido o porque muchos alumnos se pierden clases, esto hace que no se puedan ensañar materias más complejas que efectivamente conviertan al diplomado en una herramienta efectiva para el posterior desarrollo profesional de proyectos BIM. Por ejemplo creo que los módulos de autocad 3D, sketchUP y Rhinoceros se extienden mucho en asuntos básicos del propio programa dejando muy poco espacio para ver su real aporte en el desarrollo de un proyecto BIM. Así mismo en las clases de Revit se pierde mucho repitiendo aspectos básicos del programa, omitiendo las partes más complejas. En la parte del ejercicio práctico considero que se debería desarrollar un proyecto muy realista abordándolo desde todas sus aristas, desde las primeras líneas de diseño, modelado del terreno, estructura, materialidad, mobiliario, instalaciones, representación planimétrica, perspectivas y animaciones. Ojalá el proyecto que desarrolle cada alumno se pueda relacionar con el ámbito en el que espera aplicar el BIM profesionalmente, para que así se puedan ir resolviendo los problemas que presenta cada una de las diferentes especificidades de la arquitectura, y evaluar el potencial que podrá tener el programa en el desarrollo profesional. Considero que enseñar MEP aporta mucho, ya que es una herramienta muy importante para la coordinación de arquitectura con proyecto de especialidades, aspecto muy necesario y muy difícil donde el BIM puede aportar mucho, de la misma forma que se está enseñando el MEP, creo que se debería enseñar el Revit structure, y otros programas BIM como el archicad para explorar las fortalezas y debilidades de cada uno.

En síntesis si hipotéticamente dependiera de mi el futuro de este programa y no tuviera que hacerme cargo de ninguna de las complejidades administrativas, lo primero que haría sería crear el diplomado de introducción a BIM, para hacer una nivelación a los alumnos con mayor dificultad en el manejo de softwares. Y sólo permitiría ingresar al diplomado de desarrollo a alumnos que cursaran el diplomado anterior o que demostraran manejo básico en los softwares con los que se trabajará. Luego reduciría la cantidad de horas utilizadas en repetir aspectos básicos de softwares 3D y Revit, utilizándolas para enseñar otros softwares BIM, para enseñar familias paramétricas y materias más complejas, y cambiaría el enfoque del taller de integración, proponiendo el desarrollo de un proyecto realista abordando todas las aristas de su desarrollo.

Con respecto al equipo docente creo que falta planificación, ya que muchas veces se improvisa. Los docentes tampoco tienen un nivel de conocimiento avanzado en los softwares que enseñan, aspecto que puede ser superado con una mejor preparación de cada clase.

Algunas imágenes del proyecto realizado en taller de integración:

Sede Social y Posta Rural Las Canteras: Un ejemplo de arquitectura participativa

El año 2008 participé como encargado del plan de gestión de obras (PGO) en el programa Quiero mi Barrio en las Canteras de Colina. Como encargado del PGO, me tocó elaborar participativamente el proyecto de arquitectura de la remodelación de una Sede Social que a su vez incluía una Posta Rural.

La sede social y posta rural Las Canteras cumple un rol importante en el barrio como infraestructura comunitaria. En términos materiales, se trata de una construcción de madera sobre un zócalo de piedra, de aproximadamente 250 m2, y se encuentra en un estado de conservación precario. Desde las primeras fases participativas del programa los representantes de la comunidad manifestaron la intención de rehabilitar este espacio, acondicionándolo de mejor manera a sus necesidades.

Situación actual del edificio

Para la elaboración del proyecto participativo definí una estrategia que se basaba en 4 etapas:

1. Identificación del usuario: En esta etapa se busca individualizar a los posibles usuarios del proyecto y determinar sus necesidades programáticas. Para esto se realizan jornadas participativas con los representantes de la comunidad.

2. Identificación de la pregunta: Aquí partí de la hipótesis de que el proyecto de arquitectura es la respuesta a un problema, y que para poder lograr una respuesta adecuada en necesaria la pregunta adecuada. En esta etapa se realizó una jornada de participación en la que se incluyeron 3 ejercicios:

  • a.            El proyecto de la gente; La gente se convierte en arquitecto y el arquitecto en dibujante, el proyecto resultante sirve para identificar los prejuicios que tiene el cliente con respecto a la solución buscada.
  • b.            El juicio: Aquí el cliente se convierte en fiscal y expone todos los defectos que tiene actualmente el edificio. Esto sirve para encontrar los problemas.
  • c.            El proyecto ideal: Los clientes enumeran todos los atributos que tendría su proyecto ideal, luego se les hace priorizarlos, así el cliente vislumbra otras alternativas a las que cabían dentro del prejuicio.

3. La negociación: El arquitecto muestra a los representantes de la comunidad un anteproyecto elaborado en base a la información obtenida en las etapas anteriores, se muestran las plantas, elevaciones y un par de perspectivas y otras imágenes para el fácil entendimiento de lo proyectado, se conversa con los clientes sobre el porqué de cada decisión de diseño tomada, y se preguntan las dudas y observaciones con respecto a lo presentado. Lo ideal es presentar más de una alternativa y hacer por lo menos 2 jornadas de negociación para ajustar el anteproyecto y hacer partícipes a la comunidad en la toma de decisiones referentes al proyecto.

4. Presentación final: Se presenta a toda la comunidad el proyecto completo. Si las jornadas de negociación anteriores han sido exitosas, los representantes de la comunidad sentirán como propio el proyecto, y estarán capacitados para responder las dudas de la audiencia.

El resultado de este proceso de diseño participativo es el edificio que les presento a continuación:

El Orden: Con el objetivo de mantener los elementos en piedra que componían el edificio actual, mantener los elementos positivos en la distribución original, y conservar los valores de significación y apropiación del espacio, se mantienen en la misma posición la sala de reuniones y la posta rural. Los baños de acceso público y de personas con discapacidad se concentran en un punto central para que sirvan de igual forma a los usuarios de la sede social y a los de la posta, todos los recintos se ordenan alrededor de un patio interior. El auditorio junto a su programa anexo, cocina y baños, se emplaza sobre el cerro aprovechando el desnivel, la escalera de acceso al auditorio se emplaza en el mismo eje de la que da acceso desde la calle, constituyendo un eje de circulaciones que permite acceder directamente a todos los niveles en los que está emplazado el edificio.

El Diseño: Se proyectan sócalos en piedra sobre los que se disponen blancos volúmenes de ángulos rectos, para lucir la piedra, estos volúmenes blancos son complementados por dos volúmenes más cálidos con aspecto de madera que dotan al edificio de mayor riqueza expresiva, los volúmenes cálidos también forman una sutil barrera exterior-interior. Las cubiertas inclinadas contra la pendiente del cerro buscan aprovechar al máximo la iluminación norte. Los vanos escalonados en las paredes laterales de la sala de reuniones y el auditorio son para generar ventilaciones cruzadas.

Planta Situación Actual

Planta Piso 1

Planta Piso 2

Corte BB

Escantillones

Mlynarz Arquitecto

El comienzo de una nueva etapa

5 Años y un Día en MF-Arquitectos

yoofCuando se aproxima diciembre uno comienza a hacer recuentos sobre lo hecho durante el año, lo bueno, lo malo, etc. Esto lleva a comparar un año con otro y tarde o temprano uno termina dándose cuenta que el tiempo pasa cada vez más rápido. Haciendo un recuento hace 10 años que salí del colegio y en enero se cumplirán 5 años desde que trabajo profesionalmente en la misma oficina, 5 años desde que siendo aun estudiante recibí la invitación de mi profesor de taller para realizar una práctica profesional de verdad en su oficina durante el verano.

En estos 5 años he participado en más de 80 proyectos distintos, ubicados en diversas comunas del país, entre Copiapó y Chiloé, he proyectado más de 1500 viviendas y departamentos, lo que corresponde a una superficie total edificada de más de 80.000 m², he proyectado calles, plazas y parques en los que hoy podría sentarme a dar comida a las palomas, he tramitado permisos en varias direcciones de obras, he visto como se venden proyectos como pan caliente, y otros quedar a medio construir porque no fue posible venderlos, he visto inmobiliarias y constructoras surgir y también quebrar. Y también he logrado hacerme el tiempo para asumir desafíos profesionales personales, como la participación en el programa quiero mi barrio, el diseño de viviendas sociales en Peñalolén, y la remodelación de algunas casas y departamentos.

Llevo 5 años en la misma oficina, y aunque puede parecer mucho, soy uno de los más nuevos, la oficina es una especie de jaula dorada que atrapa a los arquitectos y dibujantes en un trabajo cómodo, rutinario y bien remunerado. Entré a la oficina como practicante, y puedo decir que después de 5 años he adquirido toda la experiencia en el oficio que la oficina podría haberme entregado, he aprendido a manejar Autocad a la perfección, a interpretar las normas urbanísticas a conveniencia del cliente, algo sobre teje y maneje del mercado inmobiliario y a tratar con diversos profesionales de la construcción, creo que es difícil encontrar un mejor lugar para aprender todas estas cosas.

No me gustaría despertarme el día de mañana y darme cuenta que llevo 10 años trabajando acá, me gustaría asumir nuevos desafíos, poner en práctica lo aprendido en otros escenarios, y tener la oportunidad de aprender más. Pero salir de una jaula dorada es muy difícil, más aun cuando una familia depende económicamente de ello. Las oportunidades hay que buscarlas, el mundo es lo suficientemente grande, y me considero lo suficientemente capaz. Comenzar escribiendo estas palabras puede ser el inicio, quizás publicarlas sea el siguiente paso, y quién sabe si el quinto año termina siendo el último.

5 años y un día, quien sabe lo que pueda pasar.

NUEVO SUBSIDIO HABITACIONAL TRANSITORIO: Medida de tiempos de crisis que transparenta el agotamiento de la política habitacional chilena

Para potenciar al sector de la construcción, que es uno de los más afectados por la crisis mundial, y que a la vez tiene mayor incidencia en el empleo, el gobierno de la concertación implementó el subsidio habitacional extraordinario para la adquisición de viviendas económicas y préstamos de enlace a corto plazo a las empresas constructoras. Este subsidio tiene un valor que varía entre las 380 a 520 UF dependiendo de la comuna, sólo podrá ser aplicable a viviendas construidas durante el primer semestre de 2009 y que su precio de venta no exceda las 950 UF.

El subsidio está actuando como un salvavidas para las grandes empresas constructoras, haciendo que reactiven proyectos detenidos por la crisis, ya que el gobierno les asegura la demanda, y les presta el 25% de total de los subsidios para que lo inviertan en la obra.

Si bien la aplicación del subsidio extraordinario debería traer asociada una disminución del desempleo, es inquietante la similitud que tiene con el sistema de subsidio impulsado por el gobierno militar en los años 80, que hizo crisis en 1997, ya que olvida elementos que tuvieron los sistemas de susidios posteriores como la postulación colectiva, el subsidio a la localización, o la adquisición de viviendas sin deuda. Si se replica el sistema pre 1997 es justo inferir que también se replicarán sus falencias como la mala calidad de las construcciones, la segregación socio espacial, y el crecimiento disfuncional de la ciudad. Esto hace pensar que existe por parte del gobierno un reconocimiento a que el sistema de las EGIS (Entidades de Gestión Inmobiliaria Social) y del Fondo Solidario de Vivienda, no son una herramienta efectiva para construir viviendas, y que ante esta realidad, y la necesidad de aumentar la producción decidieron volver al fracasado sistema anterior.

Aunque este subsidio tiene el carácter de extraordinario y su aplicación será transitoria, da muestras de que la política habitacional chilena se encuentra agotada, y que a su vez es subsidiaria de intereses económicos que tienen poco que ver con las necesidades de viviendas dignas que tienen los pobladores.

La Autogestión de los Pobladores: Un Nuevo Capítulo en la Política Habitacional Chilena

En 2006 se cumplieron 100 años de la existencia de una política habitacional en chile, ese mismo año varios grupos de allegados de Peñalolén buscando la posibilidad de seguir viviendo en la comuna que los vio nacer junto a sus familias, protagonizaron varias tomas de terrenos, las que desencadenaron violentos enfrentamiento entre la policía y los pobladores, obligando al gobierno a reformar la política habitacional, incorporando un subsidio a la localización, para hacer viable la construcción de viviendas sociales dentro del radio urbano de las grandes ciudades. Hoy se comienza a escribir un nuevo capítulo de la política habitacional chilena, esta vez conducida por los pobladores, los que desde organizaciones populares están auto gestionando la construcción de sus viviendas, terminando con las principales características históricas de la política habitacional chilena: la exclusión territorial y la contención social

Ley de habitaciones obreras
Para frenar el estallido social provocado por la naciente clase obrera que se movilizaba para mejorar sus condiciones sociales, en 1906 el gobierno implementó dos medidas, más represión policial, y la promulgación de la ley de habitaciones obreras. La promulgación de esta ley es un hito que marca el inicio de la política habitacional chilena, y el objetivo de su promulgación es el reflejo del espíritu, con el que esta política ha operado casi ininterrumpidamente por más de 100 años. En los 19 años de vigencia de la Ley se demolieron todos los conventillos donde habitaba la clase obrera en Santiago, remplazándolos por cites ocupados por la clase media, sentando el primer precedente de una de la principales características que tendrá la política habitacional chilena, sacar a los pobres del centro de la ciudad y ubicarlos en sectores periféricos, modelando un mercado de suelos excluyente.

De la Autoconstrucción al Estado Constructor
En los años 30’ aparece la Caja de la Habitación Popular y los sistemas de ahorro y crédito que se consolidan en los años 60’ gracias a la “Alianza para el Progreso” (programa de ayudas sociales y económicas de EE.UU. para contener a los sectores populares de Latinoamérica, en el marco de la guerra fría). La década de los 60’ es uno de los períodos de mayor tasa de crecimiento de las grandes ciudades por efecto de la migración campo-ciudad, esta explosión demográfica desencadenó la aparición de tomas y ocupaciones ilegales de terrenos, a los que en el gobierno de Eduardo Frei M. se buscó dar solución a través de la operación sitio, la que consistía en regularizar las tomas, dando títulos de propiedad a quienes ocupaban un terreno, este saneamiento de títulos era acompañado por un programa de autoconstrucción. El gobierno de la Unidad Popular consideró la autoconstrucción como una medio de explotación de mano de obra barata, y potenció la construcción estatal de viviendas sociales, es en este periodo, entre los gobiernos de Frei M. y Allende en que la política habitacional chilena abandona por un breve lapso de tiempo sus características de exclusión y contención social.

El Subsidio Habitacional
Con el golpe militar de 1973 comenzó un proceso de ocupación y control militar de todo el país. La política de vivienda social no sufrió un cambio automático, pero al igual que otras políticas públicas fue reformada en el marco del modelo neoliberal abrazado por el régimen pinochetista a finales de los 70’s. En 1978 y con el objetivo principal de terminar con el déficit habitacional acumulado, el MINVU al alero de los “Chicago Boys”, elaboró el instrumento que hasta el día de hoy garantiza la producción masiva y sostenida de viviendas sociales: El subsidio habitacional. El subsidio es un incentivo a la participación de empresas constructoras en la construcción del parque habitacional, un subsidio a la demanda y orientado al mercado, que en la práctica subsidia a la oferta, ya que es el Estado quien paga directamente a las empresas constructoras. Durante la primera mitad de los años 80’ la producción de viviendas sociales con el subsidio habitacional se aplicó casi exclusivamente en la erradicación de campamentos, principalmente en las comunas del centro-oriente de Santiago, con el objetivo de terminar con las distorsiones que crean asentamientos irregulares sobre el valor del suelo en sectores centrales, moldeando una ciudad aun más excluyente, con comunas para ricos y comunas para pobres. El arranque de la producción masiva y sostenida de viviendas sociales se dio en 1985 de la mano de un puñado de empresas, que aprovechando las condiciones de la crisis del 82 se hicieron de grandes predios agrícolas, a precios muy bajos, en las afueras de las grandes ciudades. La capacidad anual de producción de viviendas aumentó año a año pasando de 50.000 en 1985 a 100.000 en 1996, los gobiernos de la concertación mantuvieron el modelo del subsidio, y lograron conseguir records de producción habitacional únicos en Latinoamérica, hasta que en 1997 producto de graves crisis administrativas en el gobierno, al fenómeno mediático de las casas copeva, a la crisis asiática, y al aumento del valor del terreno, se terminó con la tendencia al crecimiento sostenido de la producción, la viviendas sociales aumentaron su costo, dejando a los más pobres sin la posibilidad de adquirirlas. Para garantizar soluciones habitacionales a los más pobres el gobierno reforma la política habitacional incorporando un programa de viviendas sin deuda, al que se postula colectivamente, esta reforma no logra alcanzar la masividad anterior, y el aumento del valor del terreno, hace que sea imposible aplicarla en el interior del radio urbano de las grandes ciudades.

La aplicación masiva de la política habitación liberal concebida en dictadura, junto a la liberación del límite urbano, modeló grandes ciudades en extensión, caracterizadas por la segregación espacial, densidades habitacionales elevadísimas en terrenos periféricos carentes de equipamiento, urbanización y conectividad.

La Autogestión Popular
En 200nbabanner6 y ante la imposibilidad de conseguir viviendas dentro de su comuna de origen, o en cualquier otra dentro del radio urbano de Santiago, los pobladores de Peñalolén organizados en comités de allegados, se tomaron terrenos buscando satisfacer sus necesidades habitacionales, estas tomas fueron violentamente reprimidas por las fuerzas policiales, pero los pobladores persistieron en sus intentos, lo que generó un clima de violencia y descontento civil que alcanzó a desestabilizar al gobierno, esto, sumado a escándalos mediáticos como las casas enanas puso nuevamente en tela de juicio a la política habitacional, y el gobierno tuvo que introducir nuevas reformas, incluyendo un subsidio a la localización el que pretendía posibilitar la construcción de viviendas sociales dentro del radio urbano de las grandes ciudades, de esta forma la derrota militar sufrida por los pobladores, se transformó en una victoria política. Los comités de allegados devinieron en movimiento, los pobladores se organizaron para postular al subsidio habitacional. Muchos fueron los problemas que debieron superar para lograr concretar los proyectos, pero esto les permitió entender cuáles eran los puntos débiles de la política habitacional y cual finalmente era su piedra de tope, problemas como la dificultad de encontrar terrenos hábiles, la lentitud e inoperancia de las EGIS (Entidades de Gestión Inmobiliaria Social), el poco interés de las empresas constructoras por ejecutar las obras, hizo finalmente entender que la piedra de tope de la política habitacional chilena eran las empresas privadas que actuaban como intermediarias entre los fondos públicos entregados por el estado para las construcción de viviendas, y los pobladores que las necesitaban con urgencia. El movimiento entonces formó una empresa constructora y EGIS, para autogestionar proyectos de vivienda social de calidad, emplazados en la comuna que los vio nacer. La necesidad de vivienda logró motivar la organización popular, el Movimiento de Pobladores en Lucha fruto de esa organización ha avanzado no solo en la lucha por la vivienda digna, también ha luchado por otras reivindicaciones sociales como la salud, la educación, y el trasporte, es decir, por la vida digna, así por primera vez este instrumento de contención social llamado política habitacional ha tenido la función inversa, transformándose en un catalizador de las demandas sociales. Así vemos como la organización de los pobladores ha logrado torcer las principales características históricas de la política habitacional chilena, comenzando a escribir un nuevo capítulo de esta, ahora marcada por la integración socio espacial, y la participación activa de la organización popular en la gestión de los proyectos.

Este nuevo capítulo de la política habitacional chilena recién comienza a escribirse, los primero proyectos autogestionados están en proceso de desarrollo, las obras aun no han comenzado, y los desafíos que planteará la concreción de estos proyectos pondrán a prueba la posibilidad real de cambiar el eje tradicional de la política habitacional. El triunfo de los pobladores marcará un antes y un después, en la lucha por la vida digna.

Matias Mlynarz
Arquitecto

Subsidio Habitacional Rural

Las soluciones de hoy, problemas de mañana.

“…ciudades de gran extensión territorial, sin límites claros y con bajos niveles de densidad habitacional, ocupando ricos suelos agrícolas, suena a cuento repetido, pero quienes implementan hoy las políticas públicas en materia habitacional parecen no haberlo aprendido.”

Con el objetivo de disminuir el déficit habitacional rural el estado de chile ha implementado políticas públicas que han tenido excelentes resultados cuantitativos, pero dejan fuertes interrogantes con respecto a las consecuencias colaterales de su aplicación, y sobre los problemas que ocasionaran en el futuro las soluciones implementadas en el presente.

El subsidio habitacional rural es un programa impulsado por el gobierno que tiene como objetivo la construcción de viviendas sociales para las familias que viven en condiciones de pobreza en zonas rurales. El Estado entrega para la construcción de estas viviendas un monto que oscila entre las 220 y 300 UF las que se suman al ahorro exigido de 10 UF. El resultado es una vivienda de aproximadamente 38 m² con dos dormitorios, un baño y un estar-comedor-cocina.

Dentro de las exigencias para postular a este subsidio están las factibilidades de servicios de agua potable y alcantarillado, en la práctica, estas no pueden ser exigibles, ya que generalmente en las zonas rurales, incluso en los casos en que se cuenta con sistemas de agua potable rural, estos, no contemplan alcantarillado. Otra de las condiciones para postular es ser propietario del terreno donde se emplazará la vivienda, en la práctica tampoco puede ser exigible ya que la subdivisión predial mínima en sectores rurales es de 5.000 m² lo que hace difícil que una familia que vive en condición de pobreza pueda ser propietaria de un terreno de esas dimensiones. Para hacer factible la aplicación de este subsidio se ha permitido que los beneficiarios obtengan agua de pozos o norias, y que las aguas servidas sean depositadas en fosas sépticas. También se permite que los beneficiarios puedan obtener el subsidio sin ser propietarios del terreno, siempre que el propietario les dé un permiso notarial de uso.

Como generalmente sucede con las políticas habitacionales aplicadas en chile desde la década de los ochenta, el subsidio habitacional rural ha tenido muy buenos resultados cuantitativos, lo que ha permitido bajar el déficit habitacional en zonas rurales, tanto así, que en los últimos años ha sido difícil entregar todos los subsidios presupuestados debido a la baja demanda que han teniendo. Pero al igual que en los subsidios urbanos,  que también arrojan resultados récores en América Latina, se esconde una serie de deficiencias de la calidad de las viviendas como objetos, y de la interacción de estos con el medio en el que se emplazan, en el caso de los urbanos con la ciudad, en el caso de los rurales con el campo.

La aplicación del subsidio habitacional rural ha fomentado la transformación de extensos  terrenos anteriormente agrícolas, en zonas ambiguas, donde no se cuenta con las comodidades, de urbanización, conectividad y equipamiento propias de la ciudad, pero tampoco se pueden realizar actividades silvoagropecuarias productivas, debido a la fragmentación de los terrenos, y al uso habitacional que se da a la mayoría de estos. Estas zonas ambiguas son futuras ciudades disfuncionales, que plantearan una gran cantidad de dificultades que afectarán el desarrollo de sus habitantes, ciudades de gran extensión territorial, sin límites claros y con bajos niveles de densidad habitacional, ocupando ricos suelos agrícolas, suena a cuento repetido, pero quienes implementan hoy las políticas públicas en materia habitacional parecen no haberlo aprendido.

Establecer límites entre el suelo urbano y el rural, optimiza el gasto en obras de urbanización, transporte y equipamiento, y a la vez permite la utilización eficiente del suelo rural en actividades productivas. Si los trabajadores agrícolas necesitan vivir cerca de los centros productivos, el estado debería subsidiar la fundación de nuevos villorrios, bien urbanizados y con límites claros, con densidades habitacionales medias, permitiendo también descomprimir otros centros urbanos más poblados, así sus habitantes podrían mejorar su calidad de vida, y el suelo agrícola quedaría un poco más libre de especulaciones inmobiliarias, pudiendo ser empleado de mejor manera en actividades que aporten al desarrollo productivo del país.

ArquitecturaPublica.org

ArquitecturaPublica.org es un colectivo del cual formo parte, estamos interesados en aportar y trabajar en temas de arquitectura pública principalmente en, vivienda de interés social, patrimonio y territorio.

Invito a visitar nuestro sitio para obtener más información de quienes somos, que ofrecemos, etc.

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