Este proyecto sacó mención de honor en el concurso nacional de anteproyectos y lo realicé en equipo junto al arquitecto Felipe Zumaeta y al artista Max Rosenthal.
Entendemos el encargo de un memorial como un espacio solemne, de reflexión, que nos evoque el recuerdo de aquellos que ya no están con nosotros. Un espacio en que la experiencia de habitarlo, nos produzca este estado de reflexión. En este caso, el estado de reflexión, es en torno a las fuerzas naturales y cómo estas modifican tanto el entorno, como nuestra vida cotidiana, descalzada de su rutina, por sucesos que difícilmente se puede prever. La construcción de este memorial representa también el respeto del hombre frente a las fuerzas naturales y el estado de alerta por un futuro impredecible.
Durante el pasado terremoto, los anteriores a éste y sin duda los que vendrán, podemos percibir como nuestro entorno, nuestros hogares, nuestra infraestructura, en fin, nuestro lugar que nos da cobijo se vuelve amenazante. La arquitectura que nos protege de tantos otros peligros y rigores propios de la naturaleza se vuelve en sí misma una amenaza al verse afectada por la fuerza liberada por el terremoto.
Nuestra propuesta pretende remembrar espacialmente el momento en que la tierra se transforma, mediante una simple operación como modificar la percepción que tenemos normalmente del horizonte (plano horizontal) a un horizonte cóncavo.
Esta superficie cóncava tendrá agua en constante movimiento, recordándonos así la incesante actividad telurica del pais que habitamos, y estará atravesado por un sendero que progresivamente nos va mostrando este nuevo horizonte.
El memorial recordará a las víctimas del 27 de Febrero de 2010, mediante la inscripción de sus nombres en las paredes de granito negro en el exterior, y en el interior con lámparas cilíndricas retroiluminadas por LEDs, que representan a quienes ya no están con nosotros.
El memorial, ubicado en un parque ya proyectado, se emplaza directamente sobre el eje bicentenario de Concepción, para así integrarse y ser un icono de la ciudad.
El paisajismo del parque ha mantenido en parte las líneas y geometrías ya proyectadas, siendo modificadas por la fuerza concéntrica del memorial, de la misma forma en que las ondas de un terremoto expanden sus fuerzas. Así, lomas de césped que van creciendo en altura y ritmo a medida que se acercan al epicentro (memorial) van anticipando la presencia de éste para aquellos que circulan por el parque.






0 Respuestas a “MEMORIAL 27F Concurso Nacional De Anteproyectos Obra Bicentenario”